Estudio analizará el impacto ambiental y en salud por la contaminación de cuerpos de agua en la Región del Biobío

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Un nuevo estudio liderado por el Dr. Matías Hepp, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) e investigador del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS), abordará los efectos de la contaminación en cuerpos de agua del Biobío, como humedales, esteros y pozos. El proyecto evaluará su impacto tanto en el medioambiente como en la salud humana, poniendo especial atención en la presencia de microorganismos y metales pesados.

El Dr. Hepp ha centrado su línea de investigación en la biología molecular y la epigenética, disciplina que estudia cambios en la expresión génica sin alterar la secuencia del ADN. “Estos cambios no generan mutaciones, son reversibles y heredables, y permiten a los organismos adaptarse a su entorno”, explicó el investigador.

Su trabajo en el ámbito ambiental comenzó con la detección del virus SARS-CoV-2, primero en humanos y luego en aguas residuales, lo que dio origen al Centro Centinela. Desde allí, el equipo ha analizado distintos tipos de aguas —humedales, aguas abiertas, de pozo y de consumo rural— en busca de patógenos que podrían afectar la salud pública.

Cuerpos de agua y organismos como indicadores

Recientemente integrado al CIBAS, el Dr. Hepp colabora en un proyecto Fondef que incluirá el estudio del Estero Lenga, con un enfoque en la detección de coliformes fecales en cuerpos de agua de la zona costera, desde Tomé hasta San Pedro de la Paz. “Por ejemplo, el Estero Collén en Tomé nace en condiciones prístinas en la Cordillera de la Costa, pero se contamina gravemente en su parte baja. Queremos mapear la presencia de coliformes y contrastarla con datos de fundaciones que ya realizan este tipo de análisis”, detalló.

Una de las innovaciones del estudio es el uso de electroforesis capilar, técnica que permitirá obtener resultados de manera más rápida y específica para la detección de estos microorganismos.

Metales pesados y biomarcadores

Paralelamente, el Dr. Hepp trabajará junto a la Dra. Elizabeth Elgueta, investigadora de CIBAS y académica de la Facultad de Ciencias UCSC, en la detección de metales de relevancia ambiental. Su aporte será desde el análisis molecular de especies marinas, utilizando biomarcadores enzimáticos que indican exposición a metales. “Estas enzimas aumentan su expresión cuando las especies están sometidas a altas concentraciones de metales pesados, por lo que funcionan como indicadores biológicos del nivel de contaminación”, señaló.

Esta línea comenzó con una tesis de Biología Marina de Cristóbal Opazo, quien analizó la presencia de metales en choritos comunes. Ahora, el equipo busca escalar el estudio aumentando el número de individuos analizados, focalizándose especialmente en el sector de Lenga.

Ciencia al servicio de las decisiones públicas

El objetivo de ambas líneas de investigación es aportar con evidencia científica a la toma de decisiones y al diseño de políticas públicas desde una perspectiva regional. “Queremos generar información útil que descentralice el conocimiento y contribuya desde las regiones a normativas más integrales, por ejemplo, sobre la reutilización de aguas. Hoy, las normas hablan de sales, pero no consideran la presencia de microorganismos, que pueden estar asociados a problemas más graves como la resistencia antimicrobiana”, concluyó el Dr. Hepp.

Su integración al CIBAS representa una oportunidad clave para fortalecer el enfoque ambiental desde la biología molecular y contribuir activamente al bienestar ecosistémico y humano en el Biobío.

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