Estudian la condición bioenergética del tiburón azulejo en las costas de Chile

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Durante cuatro años, un estudio evaluó la condición bioenergética del tiburón azulejo (Prionace glauca) en el Pacífico Sur Oriental, considerando las variaciones climáticas y oceanográficas asociadas al fenómeno ENSO (El Niño-Oscilación Sur), como El Niño y La Niña.

La investigación analizó el contenido de colesterol, lípidos y el perfil de ácidos grasos en esta especie, en el marco de la tesis de magíster de Ramiro Solís, titulada “Variaciones intersexuales e interanuales en la condición bioenergética del tiburón azulejo (Prionace glauca) en el Pacífico Sur Oriental mediante señales lipídicas”. El trabajo fue desarrollado en el programa de Magíster en Ecología Marina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), bajo la dirección del Dr. Ángel Urzúa (UCSC) y el codirector Patricio Barría (Instituto de Fomento Pesquero).

El estudio se centró en dos tejidos clave del tiburón: el hígado —indicador de salud y condición física— y el músculo —indicador de su ecología trófica—. A través del análisis de lípidos y ácidos grasos, se evaluó tanto el estado de salud de los ejemplares como sus posibles fuentes de alimentación.

La investigación se extendió entre 2020 y 2023, años marcados por distintas fases del ENSO:

  • 2020 fue un año neutro, con condiciones de afloramiento típicas.

  • 2021 y 2022 estuvieron dominados por La Niña, con aguas más frías que el promedio.

  • 2023 se caracterizó por la presencia de El Niño, con temperaturas superficiales más cálidas.

“Queríamos determinar si las anomalías de temperatura afectaban la condición bioenergética del tiburón a lo largo de los años. Sin embargo, observamos que las variaciones están más relacionadas con cambios recientes en la dieta —detectables en escalas temporales más cortas, como semanas o meses— que con cambios interanuales”, explicó Ramiro Solís.

Mientras que el músculo reflejó las variaciones dietarias de corto plazo, el hígado mostró señales relacionadas con procesos fisiológicos más amplios, como crecimiento, reproducción, migración o las condiciones ambientales del hábitat.

En total, se analizaron 101 individuos (68 hembras y 33 machos), cuyas muestras fueron recolectadas en zonas del norte y centro-sur de Chile, incluyendo Arica, Iquique y Coquimbo.

Resultados y relevancia

El estudio reveló que las hembras presentan mayores niveles de lípidos en el hígado, mientras que los machos acumulan más lípidos en el músculo. También se midió el índice hepatosomático, que relaciona el peso del hígado con el peso total del cuerpo y es un importante indicador del estado de salud en los tiburones.

“El hígado es la principal reserva energética de estos animales, por eso su tamaño es considerable. Observamos que las hembras tienen un índice hepatosomático más alto, lo que indica un hígado proporcionalmente más grande, probablemente asociado al alto requerimiento energético de la reproducción y la gestación. Además, el hígado es donde se acumulan lípidos clave como el colesterol, precursor de las hormonas sexuales”, señaló Solís.

El interés por esta investigación también responde a la importancia comercial del tiburón azulejo en Chile. Conociendo su valor nutricional, especialmente del músculo, se pueden establecer medidas de conservación más efectivas, incluyendo cuotas de pesca adaptadas a condiciones climáticas-oceanográficas.

“Existe una demanda por su carne, por lo que es importante saber qué se está consumiendo en términos de valor nutricional. Además, el hígado podría tener aplicaciones industriales como fuente de lípidos y nutrientes para la elaboración de dietas”, agregó.

Una experiencia formativa

Ramiro Solís destacó el valor de su paso por el Magíster en Ecología Marina de la UCSC, agradeciendo a la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), que le otorgó la beca para cursar el programa.

“Fue una experiencia muy enriquecedora. Desde el primer día aprendí muchísimo, tanto de los profesores como del entorno académico de la UCSC. La Facultad de Ciencias fomenta un intercambio de conocimientos muy valioso. Lo recomiendo totalmente”, concluyó.

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