Una investigación publicada en Current Biology reconstruyó la evolución global de tiburones y rayas durante los últimos 145 millones de años, revelando que su diversidad actual es considerablemente menor que la registrada en el pasado y evidenciando un prolongado declive hasta nuestros días.
Un estudio publicado en la revista científica internacional Current Biology reconstruyó la historia evolutiva de tiburones y rayas a lo largo de los últimos 145 millones de años, revelando que la diversidad actual de este grupo de peces cartilaginosos es significativamente menor que la que existió en el pasado.
La investigación fue liderada por la Dra. Catalina Pimiento, de la Universidad de Zúrich (Suiza), junto a la estudiante doctoral Amanda Gardiner, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), y contó con la colaboración del investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Dr. Jaime A. Villafaña.
El trabajo combinó una extensa base de datos fósiles con modelos de aprendizaje profundo, lo que permitió corregir sesgos del registro fósil y reconstruir la diversidad de tiburones y rayas a escala global. El análisis se basó en más de 24 mil registros fósiles provenientes de distintos océanos del planeta y constituye uno de los estudios más completos realizados hasta la fecha sobre la evolución de estos emblemáticos organismos marinos.
Un nuevo panorama sobre su historia evolutiva
Contrario a lo que se pensaba anteriormente, los resultados muestran que el impacto del asteroide ocurrido hace 66 millones de años —responsable de la extinción de los dinosaurios— no provocó un colapso masivo en la diversidad de tiburones y rayas. En su lugar, se detectó una disminución moderada del número de especies, acompañada de un alto recambio evolutivo.
Durante el Cretácico, estos grupos experimentaron un crecimiento sostenido en su diversidad, alcanzando niveles comparables a los actuales mucho antes del límite Cretácico-Paleógeno. Posteriormente, la diversidad continuó aumentando hasta alcanzar su máximo histórico durante el Eoceno medio, hace aproximadamente 40 millones de años, cuando el número de especies superó ampliamente al conocido en la actualidad.
Un largo declive hasta el presente
Tras ese peak evolutivo, el estudio identifica un prolongado declive desde el Eoceno hasta el presente, con una pérdida estimada del 41% de las especies. Este proceso, asociado a cambios climáticos globales y transformaciones oceánicas de largo plazo, tuvo un impacto incluso mayor que la extinción del Cretácico-Paleógeno en la diversidad moderna de tiburones y rayas.
“Estos resultados permiten poner en contexto la actual crisis de conservación que enfrenta este grupo, hoy fuertemente amenazado por la sobreexplotación pesquera, la pérdida de hábitat y el cambio climático”, explicó el Dr. Villafaña.
Aporte desde la UCSC
La participación del investigador de la UCSC se enmarca en una línea de investigación orientada a comprender los patrones de diversificación y extinción de vertebrados marinos a escala evolutiva, integrando evidencia fósil, biogeografía y métodos cuantitativos avanzados.
“El registro fósil nos muestra que la diversidad actual de tiburones y rayas representa solo una fracción de su potencial evolutivo pasado. Entender esa historia es clave para dimensionar la magnitud de las pérdidas que enfrentan hoy los ecosistemas marinos”, destacó el investigador.
Los resultados de este estudio entregan una perspectiva histórica clave para comprender la actual crisis de conservación que afecta a tiburones y rayas, hoy considerados uno de los grupos de vertebrados marinos más amenazados del planeta. Al situar la disminución de su diversidad en un contexto evolutivo de largo plazo, la investigación refuerza la urgencia de avanzar en estrategias de protección y manejo que permitan resguardar a estos organismos esenciales para el equilibrio de los ecosistemas oceánicos.
DOI https://doi.org/10.1016/j.cub.2025.12.017











