Chile declara Monumento Natural al Pingüino de Humboldt: Un hito para la protección de la biodiversidad marina

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La reciente declaratoria del Pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) como Monumento Natural marca un antes y un después en la política ambiental chilena. La decisión, adoptada por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad, reconoce el valor ecológico, científico y patrimonial de esta especie emblemática de la Corriente de Humboldt.

Chile alberga más del 80% de la población reproductiva mundial de esta ave marina, cuya presencia se concentra entre las regiones de Atacama y Coquimbo, especialmente en el Archipiélago de Humboldt. Sin embargo, en las últimas décadas su población ha disminuido más de un 50%, debido a la pesca incidental, la reducción de alimento por eventos climáticos extremos y enfermedades emergentes.

Esta nueva categoría por tanto no es simbólica, implica protección reforzada en todo el territorio nacional, tanto terrestre como marino.

¿Qué significa ser “Monumento Natural” en Chile?

Desde el punto de vista jurídico, la categoría de Monumento Natural forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y se encuentra regulada por la Ley 21.600 que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.

Esta figura prohíbe la captura, caza, extracción, perturbación o daño a ejemplares; obliga al Estado a reforzar fiscalización y monitoreo; incorpora la especie como objeto prioritario de conservación e incide directamente en evaluaciones ambientales futuras.

En términos prácticos, cualquier proyecto que pueda afectar individuos, colonias reproductivas o su hábitat crítico, enfrenta un estándar ambiental más alto.

Impacto en la biodiversidad del Archipiélago de Humboldt

El Archipiélago de Humboldt no es solo hogar del pingüino. Allí habitan también el chungungo, 21 especies de mamíferos marinos, entre los que se hallan el delfín nariz de botella, lobos marinos, cetáceos y 122 especies de aves.

Proteger al Pingüino de Humboldt entonces involucra el resguardo un ecosistema completo. La especie funciona como “indicador ecológico”, si su población colapsa, es señal de que la red trófica marina está en riesgo.

La declaratoria fortalece la coherencia entre políticas públicas, compromisos internacionales de conservación y el discurso climático del país.

Economía local: pesca artesanal y turismo sustentable

En la comuna de La Higuera, la economía depende principalmente de la pesca artesanal, recolección de algas y del turismo de avistamiento de fauna marina.

En ese sentido, diversos actores locales han señalado que la riqueza del territorio está en su biodiversidad. El turismo asociado al pingüino y otras especies genera ingresos estables y proyectables en el tiempo, a diferencia de proyectos extractivos de duración limitada.

Por lo tanto, la protección del pingüino fortalece la visión de desarrollo territorial sustentable, basada en la conservación como activo económico.

El efecto sobre el proyecto Minera Dominga

El proyecto minero-portuario Dominga, ubicado en las cercanías del Archipiélago de Humboldt, ha atravesado más de una década de controversias administrativas y judiciales.

La nueva categoría de Monumento Natural introduce un elemento jurídico clave, ya que aumenta el estándar de evaluación ambiental; refuerza argumentos de riesgo sobre colonias reproductivas; además puede influir en futuros fallos de tribunales ambientales. Y por último, otorga mayor respaldo técnico a opositores del proyecto.

Aunque la declaratoria no implica automáticamente la inviabilidad de Dominga, sí eleva significativamente la exigencia legal para cualquier intervención que pueda afectar la especie.

Dimensión político-legal

El conflicto en torno a Dominga ha enfrentado a gobiernos, tribunales ambientales, comunidades locales, organizaciones científicas y ONG.

La declaratoria del Pingüino de Humboldt ocurre en un contexto donde Chile busca posicionarse como líder en biodiversidad y acción climática. En ese marco, aprobar un proyecto industrial de alto impacto en uno de los ecosistemas marinos más valiosos del país generaría una tensión política evidente.

La medida, por tanto, no solo es ambiental, es también estratégica y simbólica.

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