En un esfuerzo por promover la conservación y el uso sustentable de los recursos naturales de la región, la Seremi del Medio Ambiente de la Región del Maule, Daniela de La Jara, en colaboración con representantes de las ONGs Manomet y la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC), presentó la propuesta para crear el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Mataquito-Huenchullamí. Esta iniciativa busca proteger un sitio prioritario de alto valor ecológico, que se localiza entre las provincias de Curicó y Talca, específicamente en las comunas de Curepto y Licantén.
Durante los encuentros realizados en ambas comunas, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer los detalles de la propuesta, que abarca un polígono de 927 hectáreas de terrenos fiscales. Este territorio alberga ecosistemas costeros-marinos que son hogar de al menos 140 especies de aves. La futura creación de esta área de conservación permitirá salvaguardar los valiosos servicios ecosistémicos que provee, tales como el ecoturismo, la pesca artesanal y de orilla, y la protección de bienes de uso público, incluidos los cuerpos de agua, dunas y playas.

La Seremi de Medio Ambiente destacó la importancia de las Áreas de Conservación de Múltiples Usos, que se caracterizan por una interacción tradicional y armónica entre las comunidades humanas y la naturaleza. El objetivo de esta iniciativa es asegurar el uso sustentable de los recursos naturales, garantizando la conservación de la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos a través de un manejo integral a largo plazo.
“La creación de esta área de conservación no solo contribuirá a la protección de especies y ecosistemas, sino que también ofrecerá nuevas oportunidades de desarrollo local a través de actividades como el ecoturismo, siempre y cuando estas sean sustentables y no comprometan los servicios ecosistémicos esenciales”, explicó la autoridad regional.
Diego Luna Quevedo, especialista en Política y Gobernanza de Manomet Conservation Sciences, subrayó el valor de este proyecto, señalando que la conservación de este hábitat clave para las aves playeras contribuiría a la resiliencia climática de las comunidades de Licantén y Curepto, además de fomentar emprendimientos turísticos relacionados con la naturaleza.
Por su parte, Sofía Vergara, administradora municipal de Licantén, expresó su agradecimiento por la oportunidad de ser parte de este proceso informativo y educativo. “Como municipio, estamos comprometidos con la protección del medioambiente, y agradecemos todas las iniciativas que promuevan su conservación y mejoren la calidad de vida de nuestras comunidades”, destacó.
La propuesta de creación del ACMU Mataquito-Huenchullamí representa una valiosa oportunidad para integrar la conservación de la biodiversidad con el desarrollo sostenible, asegurando el bienestar de las comunidades locales y la preservación de un ecosistema único.











