Un estudio internacional, publicado en European Journal of Phycology y en el que participó el investigador del Núcleo Milenio MASH y académico de la Universidad Austral de Chile, Dr. Pedro Murúa, identificó los mecanismos celulares y moleculares que permiten a las algas pardas reforzar sus defensas naturales frente a organismos que las infectan. Los hallazgos aportan nuevas herramientas para la conservación de estos organismos clave y el desarrollo sostenible de la acuicultura.
Las algas pardas desempeñan un papel esencial en los ecosistemas marinos. Además de producir oxígeno y capturar dióxido de carbono, forman bosques submarinos que sirven de refugio, alimento y zonas de reproducción para numerosas especies. Sin embargo, al igual que plantas y animales, también son vulnerables a enfermedades provocadas por microorganismos.
Con el propósito de comprender cómo enfrentan estas infecciones, un equipo internacional de investigadores estudió la interacción entre especies del género Ectocarpus y Eurychasma dicksonii, un oomiceto —organismo similar a un hongo— que parasita exclusivamente a las algas pardas. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista European Journal of Phycology.
La investigación demostró que estas algas poseen un sistema de defensa mucho más complejo de lo que se conocía hasta ahora. Cuando detectan la presencia del patógeno, reorganizan la estructura de sus paredes celulares, incrementan la acumulación de florotaninos —compuestos fenólicos exclusivos de las algas pardas— y concentran estas moléculas precisamente en los puntos donde ocurre la infección, fortaleciendo la barrera física y química que dificulta el avance del organismo invasor.
Además, el estudio reveló que algunas especies presentan niveles naturalmente elevados de florotaninos y paredes celulares más robustas, características que podrían explicar su mayor resistencia frente a enfermedades. Los investigadores también identificaron genes y proteínas involucrados en este proceso de remodelación celular, estableciendo por primera vez un marco molecular que explica la inmunidad basal de las algas pardas frente a este tipo de patógenos.
Para el investigador del Núcleo Milenio MASH y académico del Instituto de Acuicultura y Medio Ambiente de la Universidad Austral de Chile, Dr. Pedro Murúa, este tipo de investigaciones resulta clave para comprender la salud de estos organismos en un contexto de creciente desarrollo de la acuicultura.
«Las enfermedades son un tema cada vez más relevante debido al crecimiento de la acuicultura de macroalgas en distintas partes del mundo y a la importancia que estas especies tienen para los ecosistemas costeros», señala.
La investigación reunió a especialistas de Reino Unido, Francia, Bélgica, Austria y Chile. En el caso de nuestro país, el Dr. Pedro Murúa participó desde la Universidad Austral de Chile, contribuyendo al desarrollo experimental del estudio y al análisis de los resultados.
Los autores destacan que comprender cómo las algas responden naturalmente a los patógenos constituye un paso importante para fortalecer la bioseguridad de los cultivos, anticipar brotes de enfermedades y favorecer una producción más sostenible. Asimismo, este conocimiento abre nuevas líneas de investigación sobre la evolución de los mecanismos de defensa en organismos marinos y sobre estrategias para conservar ecosistemas costeros cada vez más expuestos al cambio climático y otras presiones ambientales.
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