Plásticos y colillas de cigarrillo son los residuos más abundantes en los espacios públicos de 20 ciudades del Pacífico latinoamericano

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Investigación desarrollada en siete países evidencia que cerca de un tercio de las personas arroja basura al suelo, pese a contar con basureros disponibles. Los hallazgos refuerzan la necesidad de fortalecer la educación ambiental y las políticas de gestión de residuos para proteger los ecosistemas costeros.

Cerca de un tercio de las personas observadas arrojó sus residuos directamente al suelo, incluso en espacios públicos que disponían de basureros con capacidad suficiente. Así lo revela una investigación realizada en 20 ciudades del Pacífico latinoamericano por científicos de Chile, México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador y Perú, liderada por investigadores de la Universidad Católica del Norte (UCN), el Smithsonian Institution de Estados Unidos y la Universitat de Barcelona de España.

El estudio identificó que los plásticos y las colillas de cigarrillo son los residuos que con mayor frecuencia terminan abandonados en parques, plazas, terminales de transporte y mercados. Los resultados también ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la infraestructura para la disposición de residuos y promover cambios de comportamiento mediante educación ambiental y políticas públicas.

Los hallazgos fueron publicados en la revista científica Journal of Environmental Management y forman parte del programa Científicos de la Basura de la Universidad Católica del Norte.

Basureros disponibles, pero la basura sigue llegando al suelo

La investigación analizó la relación entre la disponibilidad de basureros, el comportamiento de las personas y la cantidad de residuos presentes en espacios públicos de siete países de la costa del Pacífico latinoamericano.

Para ello, los investigadores evaluaron el número y estado de los basureros, observaron cómo las personas eliminaban sus residuos y cuantificaron la basura presente en el suelo.

«Este estudio constituye uno de los primeros esfuerzos en el Pacífico latinoamericano por establecer una línea base y una metodología común para estudiar la basura en espacios públicos. Esperamos que sirva como punto de partida para que más ciudades y países monitoreen este problema y desarrollen estrategias para reducir una de las principales fuentes de contaminación que finalmente afecta a los ecosistemas marinos y costeros», explicó Martin Thiel, miembro fundador de Científicos de la Basura y director ejecutivo del programa MarineGEO del Centro Smithsoniano de Investigación Ambiental.

Los resultados mostraron que todos los espacios evaluados contaban con basureros y que nueve de cada diez estaban vacíos o con espacio disponible, evidenciando que, en términos generales, recibían mantenimiento adecuado.

Colillas y plásticos concentran la mayor contaminación

Durante el estudio, los investigadores observaron a personas que portaban algún residuo y registraron qué hacían con él. Los plásticos fueron el tipo de desecho más frecuente entre los transeúntes, seguidos por las colillas de cigarrillo.

Sin embargo, pese a la existencia de basureros disponibles, solo la mitad de las personas buscó uno para depositar sus residuos. En contraste, cerca de una de cada tres personas simplemente los arrojó al suelo.

Este comportamiento quedó reflejado en la composición de la basura encontrada: los plásticos representaron el 38 % del total de residuos registrados, mientras que las colillas de cigarrillo alcanzaron el 34 %, consolidándose como los elementos más comunes en los espacios públicos.

«El dato más preocupante fue el de las colillas de cigarrillo: nueve de cada diez terminaron en el suelo, convirtiéndose en el residuo que con mayor frecuencia se abandona en los espacios públicos y contribuye a la contaminación», señaló Ostin Garcés-Ordóñez.

Educación ambiental para proteger los ecosistemas

Los investigadores advierten que la basura abandonada en calles y plazas puede ser transportada por el viento y las lluvias hacia ríos, quebradas y zonas costeras, donde permanece durante largos períodos y genera impactos sobre la biodiversidad y la calidad ambiental.

«Es necesaria una mayor conciencia sobre la basura en nuestros espacios públicos, ya que, en estas ciudades costeras, mucho de lo que termina en el suelo es arrastrado hacia el mar», afirmó Mauricio Ergas.

Entre las principales recomendaciones del estudio se encuentran fortalecer la educación ambiental, reducir el consumo de tabaco, instalar y mantener basureros accesibles y mejorar la fiscalización mediante estrategias progresivas, como multas simbólicas antes de sanciones económicas. A nivel estructural, los autores también proponen fortalecer la responsabilidad extendida del productor y continuar perfeccionando las políticas públicas orientadas a disminuir la contaminación por plásticos.

De acuerdo con los investigadores, actuar sobre la basura en las ciudades antes de que llegue a ríos y océanos representa una de las estrategias más eficaces para reducir la contaminación marina y proteger los ecosistemas costeros.

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