Día de la Biotecnología: del conocimiento a la transformación de los territorios

0
116

Por María José Gallardo, vicerrectora de investigación y postgrado, Universidad de Atacama.

Cada 16 de junio se conmemora el Día de la Biotecnología, una oportunidad para reflexionar sobre el papel que desempeña la ciencia en la búsqueda de soluciones a desafíos tan relevantes como la seguridad alimentaria, la salud, la sostenibilidad ambiental y la adaptación al cambio climático.

María José Gallardo

La biotecnología se ha consolidado como una disciplina estratégica para el desarrollo de los países. Su capacidad para transformar el conocimiento científico en aplicaciones concretas permite generar innovaciones con impacto directo en la calidad de vida de las personas y en la competitividad de los territorios.

La Región de Atacama posee condiciones excepcionales para contribuir a este desafío. Su biodiversidad adaptada a condiciones extremas, junto con las capacidades científicas desarrolladas por las instituciones de educación superior, convierten al territorio en un laboratorio natural para el desarrollo de soluciones innovadoras en ámbitos como la minería sostenible, la agricultura en zonas áridas, la salud y la gestión ambiental.

Sin embargo, el desafío no radica en optar entre investigación básica o aplicada. La experiencia internacional demuestra que los ecosistemas de innovación más exitosos son aquellos capaces de sostener ambas dimensiones de manera articulada. La ciencia básica genera el conocimiento que permite comprender el mundo y abrir nuevas fronteras del saber, mientras que la investigación aplicada transforma ese conocimiento en soluciones para la sociedad. Más que elegir entre una u otra, el desafío es consolidar un sistema sostenible de generación de
conocimiento que permita avanzar desde el descubrimiento científico hasta la innovación y la transferencia tecnológica.

En este contexto, la reciente promulgación de la Ley de Transferencia Tecnológica y Conocimientos constituye un avance significativo para el país. Esta normativa fortalece los mecanismos que permiten proteger, gestionar y transferir los resultados de la investigación financiada con recursos públicos, promoviendo una vinculación más efectiva entre universidades, sector productivo, estado y sociedad.

Para las regiones, esta ley abre una oportunidad especialmente relevante. Permite fortalecer ecosistemas de innovación más dinámicos y facilita que el conocimiento generado localmente pueda transformarse en soluciones para desafíos locales, contribuyendo a una estrategia de desarrollo basada en la ciencia, la tecnología y la innovación.

Las universidades regionales estamos llamadas a desempeñar un rol protagónico en este proceso. Nuestra misión no solo es formar profesionales y generar investigación de calidad, sino también contribuir activamente al desarrollo sostenible de nuestros territorios mediante la formación de capital humano avanzado, la colaboración con el sector público y privado, y la promoción de una cultura de innovación y transferencia.

La biotecnología nos recuerda que el conocimiento es una de las principales riquezas de los territorios. El desafío de Chile y de Atacama es generar las condiciones para que ese conocimiento pueda crecer, transferirse y transformarse en desarrollo sostenible, bienestar y oportunidades para las futuras generaciones.

- Publicidad -