Un reciente estudio realizado entre las consultoras Contextus y Epistemes, junto con el apoyo de la Revista Ecociencias y el medio Publimicro, ha puesto de manifiesto la percepción que los habitantes de las regiones de O’Higgins, Maule y Ñuble tienen sobre la crisis climática. El análisis, basado en encuestas autoadministradas a 384 personas, destaca una amplia conciencia sobre la gravedad del cambio climático, pero también evidencia una preocupante falta de acciones concretas para enfrentarlo.
Dentro de los resultados más significativos del estudio, se revela que el 95% de los encuestados considera el cambio climático como un problema «muy importante», reflejando un alto grado de conciencia ambiental al reconocer que es una realidad innegable (94,3% de acuerdo con esa afirmación). Debido a lo anterior, el 55% de los participantes afirma realizar acciones concretas de manera frecuente en sus hogares para mitigar los efectos del cambio climático, lo cual es contrastado con la alta cifra (68%) de encuestados que siente desesperanza respecto del futuro.
En esa misma línea, el estudio revela el fuerte impacto emocional que genera la crisis climática entre los encuestados. Las personas asocian el cambio climático con emociones negativas tales como la preocupación, el temor y la pena. Esto se refleja en que el 59,1% percibe que la cantidad de catástrofes naturales en los últimos años seguirán aumentando en el futuro. La aflicción emocional no solo evidencia la sensación de urgencia, sino también una gran incertidumbre sobre el futuro ambiental, lo que podría convertirse en un motor para la acción social.
Confiabilidad de fuentes de información
Respecto a las fuentes de información consultadas para informarse de temas medioambientales, los resultados reflejan una tendencia marcada hacia el uso de medios digitales y redes sociales, indicando un porcentaje de confiabilidad superior al 60%. Así mismo el 63% indicó verificar la fuente de información, y el 49% responde ser crítico de lo que lee al respecto. En menor medida se mencionan como fuentes informativas en la materia a los medios tradicionales (TV, radio, diarios).
Responsabilidades y soluciones
Ante esta preocupante realidad, el 54,9% considera relevante integrar la educación ambiental y aumentar multas a empresas contaminantes. Siguiendo esa línea, el 72,4% de los participantes considera que la mayor responsabilidad para abordar el problema recae en los gobiernos, aunque también se reconoce en un 54% que es tarea de la ciudadanía de impulsar acciones, dejando en tercer lugar quedan las grandes empresas (45,1%). Este dato muestra una clara demanda de políticas públicas más sólidas, con regulaciones claras que obliguen a todos los sectores a comprometerse más con la sostenibilidad.

Así mismo, la gestión del Gobierno del presidente Gabriel Boric en manejo de la crisis climática fue evaluada en un 29,9% como buena, 28,9% regular, mientras que un 22,7% considera que las políticas públicas han sido malas o insuficientes para mitigar la crisis, subrayando la necesidad de medidas más concretas, visibles y efectivas. Este descontento sugiere una oportunidad para que el Estado y los gobiernos locales, avance en la implementación de políticas públicas que realmente logren un impacto en la población y en el medio ambiente.
Aunque la preocupación por el cambio climático es generalizada, todavía persiste una importante brecha entre la conciencia ambiental y la acción. Se demuestra el interés de las personas habitantes de las regiones O´higgins, Maule y Ñuble a colaborar, siendo esencial que existan liderazgos claros y políticas que promuevan un cambio real hacia la sostenibilidad a largo plazo.
Por último, cabe destacar que aunque la percepción de que los gobiernos deben liderar los esfuerzos climáticos es predominante, también se verifica el papel fundamental que la ciudadanía puede jugar si se promueve una colaboración efectiva.
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