Bacterias extremas contra el cáncer digestivo: Chile y Brasil impulsan innovador proyecto basado en microorganismos de la Antártica y aguas termales

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Isla Decepción, Antártica. Créditos, Aparna Banerjee. Bacterias extremófilas caracterizadas en el estudio sobreviven en estos ecosistemas.

Universidades de Chile y Brasil desarrollan una investigación pionera que busca aprovechar compuestos producidos por bacterias extremófilas para combatir simultáneamente cánceres digestivos y bacterias multirresistentes asociadas a su desarrollo.

Por Carolina Pérez

Los cánceres digestivos —como el gástrico, colorrectal y de vesícula biliar— se encuentran entre las principales causas de muerte por cáncer en Chile. La situación es especialmente preocupante en la Macrozona Centro Sur, donde regiones como Maule y Biobío presentan tasas superiores al promedio nacional. A ello se suma un desafío creciente: bacterias asociadas al desarrollo de estos tumores, entre ellas Helicobacter pylori, Salmonella enterica y Escherichia coli, han desarrollado resistencia a múltiples antibióticos, dificultando cada vez más su control.

Frente a este complejo escenario, un equipo de investigadores de Chile y Brasil ha decidido buscar respuestas en algunos de los ambientes más extremos del planeta. Desde ecosistemas geotermales hasta los fríos territorios antárticos, los científicos están estudiando microorganismos capaces de sobrevivir en condiciones extremas y que podrían convertirse en aliados inesperados en la lucha contra el cáncer y las infecciones resistentes.

Una red científica liderada por Chile y Brasil

Con el respaldo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), en la Universidad Autónoma Sede Talca, fue lanzado oficialmente el proyecto FOVI250129, denominado “Red bilateral internacional Chile–Brasil para el desarrollo de terapias duales con polisacáridos de bacterias extremófilas dirigidas a cánceres digestivos y bacterias precancerígenas multirresistentes”.

La iniciativa es liderada por la Dra. Aparna Banerjee, académica e investigadora de la Universidad Autónoma de Chile, junto a la Dra. Bárbara Mora Lagos (U. Autónoma) como coinvestigadora nacional. También participan el Dr. Gerardo González Rocha y el Dr. Andrés Opazo Capurro, ambos de la Universidad de Concepción; el Dr. João Paulo Fabi, de la Universidad de São Paulo; y el estudiante doctoral Nicolás Flores Castañón, de la Universidad Autónoma de Chile.

De izquierda a derecha: Dr. Gerardo González Rocha; Dra. Bárbara Mora; Dra. Aparna Banerjee; Dr. Andrés Opazo Capurro; y el estudiante de doctorado, Nicolás Flores Castañón. Durante el lanzamiento del proyecto ANID FOVI250129 “Red bilateral internacional Chile–Brasil para el desarrollo de terapias duales con polisacáridos de bacterias extremófilas dirigidas a cánceres digestivos y bacterias precancerígenas multirresistentes”, en la Universidad Autónoma de Chile, sede Talca.

Durante 12 meses, la red articulará capacidades científicas de ambos países para avanzar en el estudio de enfermedades oncológicas de alta prevalencia en la Macrozona Centro Sur, explorando nuevas alternativas terapéuticas basadas en compuestos naturales producidos por microorganismos extremófilos.

Para la Dra. Aparna Banerjee, esta colaboración internacional resulta estratégica porque permite integrar capacidades complementarias. Chile aporta el estudio de bacterias extremófilas provenientes de ambientes antárticos y geotermales capaces de producir compuestos bioactivos únicos, mientras que Brasil contribuye con experiencia en modelos biomédicos avanzados y cáncer colorrectal. Esta sinergia permite acelerar el camino desde el descubrimiento de nuevas moléculas naturales hasta su evaluación frente a desafíos complejos como el cáncer digestivo y la resistencia antimicrobiana, además de fortalecer la formación de estudiantes de postgrado y la movilidad científica entre ambos países.

¿Qué son los exopolisacáridos y por qué son relevantes?

El corazón científico del proyecto son los exopolisacáridos (EPS), moléculas complejas de azúcares que algunas bacterias producen para protegerse de condiciones ambientales extremas. Los microorganismos estudiados provienen de aguas termales y ecosistemas antárticos chilenos, ambientes donde la vida ha desarrollado mecanismos de adaptación únicos.

Esta característica da origen al concepto de “terapia dual”, una estrategia en la que un mismo compuesto natural podría actuar simultáneamente sobre microorganismos que favorecen el desarrollo tumoral y sobre las propias células cancerígenas.

La fuerza de la ciencia básica

Lejos de surgir de manera espontánea, esta investigación es el resultado de años de trabajo en microbiología, biotecnología y biología molecular. La Dra. Aparna Banerjee mantiene una colección activa de más de 100 cepas bacterianas productoras de exopolisacáridos —varias de ellas serán puestas a prueba para efectos del estudio.

El proyecto también se apoya en una colaboración consolidada entre las doctoras Banerjee y Bárbara Mora dentro de la Universidad Autónoma de Chile. Mientras Banerjee se ha especializado en el aislamiento y caracterización fisicoquímica de estos compuestos, Mora ha estudiado sus efectos en modelos celulares de cáncer. Gracias a este trabajo conjunto, se han obtenido resultados preliminares prometedores sobre el potencial anticancerígeno de algunos EPS, además de fortalecer la formación de estudiantes de doctorado y jóvenes investigadores.

Dra. Aparna Banerjee, lanzamiento ANID FOVI250129 “Red bilateral internacional Chile–Brasil para el desarrollo de terapias duales con polisacáridos de bacterias extremófilas dirigidas a cánceres digestivos y bacterias precancerígenas multirresistentes”, en la Universidad Autónoma de Chile, sede Talca.

En este sentido, la iniciativa releva el rol central de la ciencia básica. Sin décadas de exploración microbiológica, caracterización molecular y estudios funcionales, el desarrollo de futuras aplicaciones biomédicas sería simplemente imposible.

Una colaboración tejida entre laboratorios

La Dra. Bárbara Mora explicó que el trabajo se distribuirá entre distintos centros de investigación. En la Universidad Autónoma de Chile, sede Talca, se realizará la caracterización de los exopolisacáridos. En la Universidad de Concepción, los equipos liderados por los doctores Gerardo González Rocha y Andrés Opazo evaluarán su potencial antimicrobiano. Mientras tanto, en la sede Temuco de la Universidad Autónoma se analizarán sus efectos sobre la viabilidad y proliferación de células cancerígenas.

Por su parte, el laboratorio del Dr. João Paulo Fabi, en Brasil, estudiará el comportamiento de estos compuestos en modelos tridimensionales de cáncer, utilizando esferoides tumorales que reproducen de mejor manera las condiciones observadas en el organismo.

Además de la investigación, la colaboración contempla actividades de capacitación, intercambio académico y pasantías para estudiantes e investigadores jóvenes, fortaleciendo los vínculos científicos entre ambos países.

Hacia futuras terapias complementarias

La Dra. Mora enfatiza que el objetivo no es reemplazar los tratamientos convencionales. “La quimioterapia es esencial, está aprobada y es efectiva. Lo que buscamos a futuro es desarrollar una terapia coadyuvante que permita complementar estos tratamientos y eventualmente reducir las dosis requeridas”, señaló.

De lograrse, esta estrategia podría contribuir a disminuir efectos secundarios, mejorar la calidad de vida de los pacientes y fortalecer las terapias oncológicas actualmente disponibles.

En la misma línea, la Dra. Banerjee destaca que los exopolisacáridos estudiados no buscan sustituir estrategias preventivas exitosas, como la detección temprana o el control de Helicobacter pylori, sino transformarse en herramientas complementarias dentro de un enfoque integral de salud. Dependiendo de su estructura y origen microbiano, estas moléculas podrían presentar propiedades antimicrobianas, antibiofilm, inmunomoduladoras e incluso anticancerígenas.

Su potencial radica en que, a largo plazo, podrían contribuir a reducir la colonización bacteriana, limitar la formación de biofilms asociados a infecciones persistentes, modular procesos inflamatorios o apoyar terapias dirigidas contra cánceres digestivos. Aunque estas aplicaciones aún requieren años de investigación y validación, los resultados preliminares abren una prometedora línea de desarrollo biomédico basada en la biodiversidad microbiana extrema de Chile.

Biodiversidad extrema: un patrimonio estratégico

Más allá de los resultados biomédicos, el proyecto abre una reflexión relevante: proteger los ecosistemas extremos de Chile significa también resguardar una valiosa reserva de conocimiento biotecnológico. Desde el desierto de Atacama hasta la Antártica, estos ambientes albergan microorganismos con características únicas que podrían transformarse en soluciones para desafíos globales relacionados con la salud, la industria y la sostenibilidad.

En esa línea, el trabajo adquiere especial relevancia considerando que la resistencia antimicrobiana ha sido identificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las mayores amenazas sanitarias de las próximas décadas. En este contexto, los exopolisacáridos producidos por bacterias extremófilas podrían abrir nuevas oportunidades para combatir infecciones cada vez más difíciles de tratar.

Ciencia que se comunica, ciencia que educa

Durante el lanzamiento, el equipo destacó que la investigación científica no termina en los laboratorios ni en las publicaciones especializadas. “Nuestra responsabilidad como científicos es comunicar la ciencia y acercarla a la sociedad en un lenguaje comprensible. Nuestro objetivo es educar y generar conocimiento accesible para todas las personas”, destacó la Dra. Mora.

Por ello, el proyecto contempla actividades de vinculación con establecimientos educacionales, visitas guiadas a laboratorios y diversas acciones de divulgación científica dirigidas a la comunidad.

Impacto esperado

Al término de su ejecución, el proyecto espera generar publicaciones científicas, fortalecer la formación de capital humano avanzado mediante pasantías internacionales, consolidar una red permanente de colaboración entre Chile y Brasil y aportar evidencia para el desarrollo de futuras terapias complementarias contra el cáncer digestivo.

Si los resultados continúan siendo favorables, el equipo proyecta que durante la próxima década podrían surgir nuevas moléculas naturales y productos biotecnológicos derivados de bacterias extremófilas con potencial aplicación en salud humana. Estas herramientas podrían complementar estrategias ya exitosas de prevención y tratamiento, contribuyendo a enfrentar de manera más integral cánceres digestivos asociados a bacterias multirresistentes.

La iniciativa FOVI250129 demuestra cómo la ciencia básica, la cooperación internacional y la biodiversidad extrema pueden converger para enfrentar algunos de los desafíos sanitarios más complejos de nuestro tiempo. Mientras, los microorganismos que habitan ambientes extremos podrían convertirse en una fuente inédita de soluciones biomédicas, reafirmando el enorme valor científico y estratégico del patrimonio natural chileno.

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