
Una investigación desarrollada por científicos de Chile y Brasil reconstruyó por primera vez la historia evolutiva del género Orchestoidea y confirmó el descubrimiento de una nueva especie que habita exclusivamente en islas del sur del país.
Las pulgas de playa son pequeños crustáceos que cumplen un papel fundamental en los ecosistemas costeros, alimentándose de macroalgas y contribuyendo al reciclaje de nutrientes en las playas arenosas. A pesar de ser organismos comunes a lo largo de la costa chilena, su diversidad y origen evolutivo seguían siendo poco conocidos. Ahora, un estudio liderado por el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) aporta nuevas respuestas y revela que estos invertebrados son más diversos de lo que se pensaba.

La investigación, publicada en la revista científica Zootaxa, fue encabezada por Jorge Pérez-Schultheiss, curador del Área de Zoología de Invertebrados del MNHN, en colaboración con especialistas de Chile y Brasil. El trabajo reconstruyó por primera vez la filogenia del género Orchestoidea, un grupo de anfípodos perteneciente a la familia Talitridae, ampliamente distribuido en las playas arenosas del territorio nacional.
Los resultados permitieron establecer las relaciones evolutivas de este género con otras pulgas de arena presentes en distintos continentes del hemisferio sur. A partir del análisis de más de 100 caracteres morfológicos en 38 especies de talítridos de todo el mundo, los investigadores identificaron un linaje austral emparentado con géneros presentes en Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, lo que aporta nuevas evidencias sobre la historia biogeográfica de estos crustáceos.
Una nueva especie para la ciencia
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue la descripción formal de Orchestoidea insularis sp. nov., una nueva especie endémica de Chile cuya distribución parece restringida a playas insulares del sur del país.
La especie fue identificada en poblaciones de Isla Mocha, en la Región del Biobío, y en la Isla Grande de Chiloé, en la Región de Los Lagos. Además, ejemplares conservados en la colección del MNHN sugieren que podrían existir otras especies aún desconocidas en localidades remotas como Isla Guamblín y Raúl Marín Balmaceda, aunque serán necesarios nuevos estudios para confirmarlo.
Los investigadores también analizaron secuencias de ADN del gen COI de Orchestoidea tuberculata, considerada hasta ahora la única especie del género. Los resultados mostraron que esta especie posee una amplia distribución, desde Antofagasta hasta Aysén, pero presenta una marcada diferenciación genética entre poblaciones, lo que podría reflejar procesos evolutivos en curso.
Un género exclusivamente chileno
Otro aporte significativo del estudio fue la revisión de ejemplares históricos depositados en colecciones científicas internacionales. Gracias a este análisis, los investigadores determinaron que registros atribuidos anteriormente a Orchestoidea en Perú correspondían en realidad a una especie norteamericana mal identificada.
Este hallazgo permitió confirmar que Orchestoidea es un género endémico de Chile, fortaleciendo su valor biológico y la necesidad de proteger los ecosistemas donde habita.
Conservación de un ecosistema amenazado
Las pulgas de playa enfrentan crecientes presiones derivadas de la actividad humana. El turismo intensivo, la extracción de macroalgas —su principal fuente de alimento—, el uso comercial de estos organismos y los efectos del cambio climático están reduciendo sus poblaciones y degradando los hábitats costeros donde viven.

En este contexto, los autores destacan que comprender la diversidad biológica y las relaciones evolutivas de estos organismos es fundamental para diseñar futuras estrategias de conservación. El trabajo también pone en valor el papel de las colecciones biológicas y de los museos de historia natural, ya que gran parte de los descubrimientos fue posible gracias al estudio de ejemplares recolectados y preservados durante décadas.

«Muchas de las especies que consideramos comunes aún esconden una diversidad desconocida», señalan los investigadores, quienes enfatizan la necesidad de continuar explorando zonas aisladas de Chile para comprender mejor la biodiversidad costera y enfrentar los desafíos de su conservación.
DOI:10.11646/zootaxa.5819.1.1
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