Dos investigaciones con participación de científicos de la Universidad Católica del Maule identificaron especies hasta ahora desconocidas en Chile, Colombia y Ecuador. Los hallazgos ponen en evidencia la biodiversidad que aún permanece sin descubrir en los bosques templados y altoandinos de Sudamérica.
Un equipo internacional de investigadores, con participación del Laboratorio de Entomología General y Aplicada (LEGA), vinculado al Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule (CIEAM) de la Universidad Católica del Maule (UCM), describió cuatro nuevas especies de avispas de Darwin en Chile, Colombia y Ecuador.
Los resultados fueron publicados en dos estudios científicos y contaron con la participación de los investigadores del LEGA-CIEAM, Dr. Rodrigo de Oliveira Araujo y Dr. Diego G. Pádua. Los trabajos aportan nuevos antecedentes sobre uno de los grupos de insectos más diversos del planeta y cuya biodiversidad aún presenta importantes vacíos de conocimiento.
Una nueva especie descubierta en el Maule
En Chile, una de las especies descritas corresponde a Labena barrigai. El ejemplar utilizado como referencia para su descripción científica fue recolectado en la provincia de Curicó, en la Región del Maule.
El nombre de la nueva especie es un homenaje al entomólogo chileno Juan Enrique Barriga Tuñón, responsable de la recolección de los ejemplares estudiados.
El hallazgo también entrega antecedentes relevantes sobre la historia evolutiva de las especies chilenas de este género. Su relación con linajes australianos podría estar vinculada con antiguas conexiones biogeográficas entre territorios del hemisferio sur, anteriores a la separación de los continentes.
Bosques altoandinos: refugios de biodiversidad por descubrir
El segundo estudio permitió identificar tres nuevas especies del género Cylloceria: Cylloceria andesilvana, encontrada en Ecuador, y Cylloceria jaramilloi y Cylloceria murrayblumi, registradas en Colombia.
Estos descubrimientos corresponden, además, a los primeros registros del género Cylloceria para ambos países y elevan a doce el número de especies conocidas de este grupo en la región Neotropical.
Los ejemplares fueron recolectados principalmente en bosques altoandinos ubicados a más de 2.000 metros de altitud. Las condiciones particulares de temperatura, humedad y vegetación de estos ecosistemas favorecen la presencia de especies altamente especializadas y todavía poco conocidas por la ciencia.
Las avispas de Darwin cumplen funciones ecológicas importantes. Muchas especies utilizan otros insectos como hospederos durante su desarrollo, contribuyendo de manera natural a regular sus poblaciones. Sin embargo, para varias de las especies recién descritas todavía se desconoce buena parte de su biología.
La biodiversidad que aún no conocemos
Ambas investigaciones fueron posibles gracias a la colaboración entre investigadores e instituciones de Chile, Perú, Brasil, Colombia, Ecuador y España. Los estudios también destacan el valor de las colecciones científicas, fundamentales para conservar ejemplares y generar nuevos conocimientos sobre la diversidad de los ecosistemas.
La evidencia disponible muestra que la diversidad de avispas de Darwin en Sudamérica está lejos de ser completamente conocida. En la Reserva Mesenia-Paramillo, por ejemplo, investigaciones recientes han registrado 30 especies de este grupo, 13 de ellas nuevas para la ciencia.
En Chile, durante los últimos años se han descrito cerca de diez nuevas especies de avispas de Darwin. Estos hallazgos revelan que, incluso en ecosistemas que han sido estudiados durante décadas, todavía existen especies que permanecen ocultas para la ciencia.
Cada nuevo descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre la diversidad de insectos, sino que también entrega pistas sobre la historia evolutiva de los ecosistemas. Al mismo tiempo, refuerza la importancia de conservar los bosques templados y altoandinos, ambientes donde probablemente todavía habitan numerosas especies que la ciencia aún no ha identificado.
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