OMM advierte que el cambio climático en Asia avanza al doble de velocidad que el promedio global

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El cambio climático se intensifica de forma alarmante en Asia, donde el ritmo de calentamiento duplica al promedio global, según el más reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Esta aceleración está teniendo consecuencias directas en la estabilidad de los ecosistemas, las economías y las sociedades del continente más grande y poblado del planeta.

En su Informe sobre el Estado del Clima en Asia 2024, la agencia especializada de la ONU advierte que el pasado año fue el primero o segundo más cálido jamás registrado en la región (según la fuente y el método de medición), con temperaturas promedio anuales 1,04 °C por encima de la media del periodo 1991–2020. Este aumento estuvo acompañado de olas de calor prolongadas, sequías, inundaciones y pérdidas significativas de masa glaciar.

Países como China, Japón y Corea del Sur rompieron récords históricos de temperatura en varios meses del año. En China, abril, mayo, agosto, septiembre y noviembre fueron los más cálidos desde que se tiene registro. En Myanmar (Birmania), se alcanzaron los 48,2 °C en abril, la temperatura más alta registrada en su historia.

La pérdida de masa glaciar también fue significativa: 23 de los 24 glaciares monitoreados por la OMM en Asia registraron retrocesos entre 2023 y 2024, debido a la escasez de nieve invernal y al aumento extremo de temperaturas estivales. Las zonas más afectadas incluyen sistemas montañosos clave como el Himalaya y los montes Tian Shan, fundamentales para el abastecimiento hídrico de millones de personas.

El informe también detalla el impacto de fenómenos meteorológicos extremos: ciclones tropicales como Yagi afectaron al sudeste asiático y China, las peores inundaciones en 70 años golpearon Asia Central (con 118 mil personas evacuadas), y la sequía en China impactó a más de 4,8 millones de personas, provocando pérdidas económicas por 400 millones de dólares.

Para la OMM, estos datos refuerzan la urgencia de fortalecer los sistemas de alerta temprana, mitigar emisiones y adaptar los territorios a una nueva realidad climática que avanza con rapidez desigual a nivel planetario, pero con impactos globales interconectados.

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