Satélite Biomass de la ESA revela los secretos de los bosques y los rincones más extremos del planeta

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En el reciente Simposio Planeta Vivo, la Agencia Espacial Europea (ESA) presentó las primeras imágenes de su innovadora misión satelital Biomass, marcando un hito en la observación terrestre. Lanzado hace menos de dos meses, este satélite promete revolucionar nuestra comprensión sobre el papel de los bosques en el ciclo global del carbono, y abre inesperadas ventanas de observación hacia algunos de los ambientes más remotos y extremos de la Tierra.

Biomass es parte del programa de exploración Earth Explorer de la ESA, específicamente del marco FutureEO, y se encuentra aún en su fase inicial de puesta en servicio. Sin embargo, sus primeras capturas ya evidencian su enorme potencial científico. Equipado con el primer radar de apertura sintética en banda P jamás enviado al espacio, Biomass puede penetrar el dosel arbóreo y medir directamente la biomasa leñosa (troncos, ramas y tallos), permitiendo estimaciones más precisas del carbono almacenado en los ecosistemas forestales.

Viendo el bosque a través de los árboles. Créditos: ESA.

“Estamos ajustando sus sistemas para garantizar la máxima calidad de los datos, pero ya podemos afirmar que el desempeño del satélite es excelente”, explicó Michael Fehringer, director del Proyecto Biomass de la ESA. “Estas imágenes son solo un adelanto de lo que está por venir”.

Imágenes que hablan del planeta

Una de las primeras imágenes publicadas muestra la región amazónica de Bolivia, país que ha sufrido una de las mayores tasas de deforestación en las últimas décadas, impulsada principalmente por la expansión agrícola. Utilizando distintos canales de polarización, los colores en la imagen permiten distinguir tipos de cobertura: verdes para selva tropical, rojos para llanuras aluviales, azules para pastizales y negros para cuerpos de agua. El caudaloso río Beni, que fluye desde la cordillera de los Andes, se revela como una vena viva de biodiversidad en el paisaje.

Bosque boliviano: comparando Sentinel -2 y biomasa. créditos: ESA.

La comparación con imágenes ópticas del satélite Sentinel-2 es reveladora: mientras este último capta solo la superficie del bosque, Biomass puede ver más allá del follaje, proporcionando información estructural desde el suelo hasta el dosel. Este tipo de observaciones repetidas permitirá a los científicos estimar con mayor precisión las reservas de carbono en los bosques tropicales.

Además de América del Sur, el satélite ya ha registrado imágenes detalladas de otras regiones clave del planeta: las selvas de Halmahera en Indonesia, los bosques densos de Gabón en África, el desierto del Sahara en Chad y hasta el glaciar Nimrod en la Antártica.

En cada una de estas capturas, el radar de banda P demuestra capacidades únicas. En Halmahera, por ejemplo, permite visualizar no solo la selva tropical, sino también detalles topográficos en una región volcánica activa. En Chad, revela estructuras geológicas bajo la superficie arenosa del desierto, lo que podría ayudar a reconstruir antiguos climas y mapear recursos hídricos fósiles. En la Antártica, Biomass entrega datos sobre las masas de hielo con una precisión sin precedentes, abriendo nuevas posibilidades para estudiar el comportamiento y estructura interna de los glaciares.

Hacia una nueva era en la observación de los bosques

Simonetta Cheli, directora de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA, subraya que esta misión representa una oportunidad única para avanzar en la comprensión de los bosques como sumideros de carbono.

“Biomass combina tecnología de punta con excelencia científica. Nos permitirá mejorar nuestro conocimiento sobre el cambio climático y la salud de los ecosistemas forestales”, indicó.

La biomasa llega a través de la selva tropical.

Aunque los datos actuales aún están en fase de calibración y no se pueden usar para estudios cuantitativos definitivos, todo indica que Biomass cumplirá —y probablemente superará— su ambicioso objetivo: medir cómo cambian los bosques del mundo, cuánto carbono almacenan y cómo impactan en el sistema climático global.

Topografía de Gabon. Créditos: ESA.
Indonesia, volcanes en el radar. Créditos: ESA.

Desde el sur del mundo, Chile se suma al desafío global de proteger los ecosistemas y comprender su dinámica en un planeta en transformación. Iniciativas como Biomass subrayan la importancia de defender los cielos limpios para la observación espacial, especialmente en territorios privilegiados como el nuestro, donde proyectos industriales amenazan con comprometer esta invaluable ventana al conocimiento. La ciencia, desde el espacio y desde la Tierra, necesita que miremos hacia arriba —y también hacia adelante

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