Un estudio reciente publicado en PeerJ entrega las primeras estimaciones de densidad poblacional de varios carnívoros nativos en los paisajes de Chile central, revelando cómo la presencia de especies exóticas influye directamente en su dinámica y en la salud de los ecosistemas.
Midiendo la vida silvestre con cámaras trampa y simulaciones
La investigación, realizada entre marzo de 2021 y marzo de 2022, monitoreó la fauna en tres paisajes de la cordillera de la costa: bosque espinoso mediterráneo, bosque esclerófilo mediterráneo y monocultivos de pino y eucalipto. Para ello, los científicos instalaron cámaras trampa y aplicaron un modelo de simulación de movimiento animal en R (cameratrapR), comparando los resultados con registros fotográficos a través de un algoritmo de aprendizaje automático (random forest).
“Usamos un modelo de movimiento simulado, combinado con metadatos de cámaras trampa, para calcular la densidad de carnívoros nativos en Chile central”, explica Diego Ramírez-Alvarez, investigador del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y autor principal del estudio junto a Xinhai Li, de la Academia de Ciencias de China.
En total, se obtuvieron más de 13.000 fotografías, de las cuales 9.120 correspondieron a carnívoros, con 3.888 registros independientes.
Zorros abundantes y guiñas en menor número
Los resultados muestran que los zorros grises y culpeos (Lycalopex spp.) son los carnívoros más abundantes, con densidades entre 4,1 y 4,8 individuos/km², alcanzando su mayor número en los monocultivos. Este patrón sugiere un subsidio trófico proporcionado por presas exóticas como conejos y liebres. De hecho, las cámaras captaron en 34 ocasiones a zorros depredándolos.
Por primera vez se estimaron densidades para el zorro andino (Conepatus chinga), con 1,8 – 2,2 individuos/km², y para la guiña (Leopardus guigna), con apenas 0,7 – 1,3 individuos/km². En este último caso, la densidad fue más baja en los monocultivos, probablemente por la mayor presencia humana y de perros domésticos.
Dependencia de presas introducidas y dilemas de conservación
El hallazgo más relevante es que las poblaciones de carnívoros nativos están siendo moldeadas por la abundancia de presas exóticas. “Esto significa que cualquier control sobre lagomorfos, considerados plaga, incidirá inevitablemente en las poblaciones de zorros y guiñas”, señala Ramírez-Alvarez.
Una llamada a cambiar la legislación
El estudio también cuestiona prácticas de caza aún legales en Chile, como el uso de trampas de lazo o huaches, que no distinguen entre especies nativas y exóticas. Su prohibición sería clave para reducir riesgos sobre los mesocarnívoros en estos ecosistemas.
Más allá de los números
Además de entregar cifras inéditas, esta investigación resalta la complejidad de las interacciones entre fauna nativa, hábitats transformados y especies invasoras. Comprender estas dinámicas es fundamental para diseñar políticas de conservación que protejan la biodiversidad y el equilibrio ecológico en Chile central.












