Incendio en el Cajón de Pejerrey consume más de 580 hectáreas y amenaza ecosistemas del Achibueno

0
429

El incendio forestal que afecta al sector Cajón de Pejerrey, en la ribera del río Achibueno, comuna de Linares (Región del Maule), mantiene en alerta a autoridades, comunidades locales y organizaciones ambientales. El siniestro, que comenzó a mediados de febrero, ha arrasado más de 580 hectáreas de vegetación nativa en una zona de alto valor ecológico y paisajístico.

La emergencia ha movilizado recursos terrestres y aéreos de gran magnitud, en un contexto marcado por condiciones climáticas extremas, altas temperaturas, vientos intensos y abundante material combustible.

Un territorio de alto valor ecológico

El Cajón de Pejerrey forma parte de la cuenca del río Achibueno, uno de los últimos ríos de régimen natural de la zona central de Chile. Este territorio alberga bosque nativo precordillerano, especies endémicas y fauna silvestre característica del ecosistema mediterráneo andino, tales como ecosistemas caducifolios dominados por nirre (Nothofagus antartica) y lenga (Nothofagus pumilio), exclusivos de la region vegetacional de Linares. Así mismo es hábitat de pudu (Pudu puda) y de dos especies de fauna ictica en peligro de extinción.

Aunque el Santuario de la Naturaleza Cajón del Río Achibueno no ha sido alcanzado directamente por las llamas, las áreas colindantes sí han sufrido un daño considerable. La pérdida de cobertura vegetal no solo afecta el paisaje, sino que compromete procesos ecológicos clave como la regulación hídrica, la conservación de suelos y el hábitat de especies nativas.

Especialistas advierten que la regeneración de estos ecosistemas puede tardar décadas, especialmente en contextos de sequía prolongada y crisis climática.

Condiciones climáticas extremas bajo análisis

Hasta ahora, las autoridades no han confirmado una causa específica atribuible a acción humana. Reportes oficiales señalan que el incendio estaría vinculado a condiciones climáticas inusuales y altamente favorables para la propagación del fuego, similares a otros eventos recientes en la región del Maule.

Altas temperaturas, fuertes ráfagas de viento y vegetación seca generaron un escenario propicio para la rápida expansión de las llamas en una zona de difícil acceso y topografía compleja.

Despliegue masivo para contener el fuego

La Corporación Nacional Forestal (CONAF) ha desplegado brigadas terrestres, maquinaria especializada y apoyo aéreo intensivo. Entre los recursos utilizados se cuentan brigadas forestales, helicópteros de gran capacidad y aviones cisterna con descargas constantes de agua y retardante.

El trabajo en terreno ha sido complejo debido a la pendiente del terreno y la presencia de material combustible acumulado. Según autoridades regionales, se han utilizado cientos de miles de litros de agua por jornada en el intento por contener el avance del fuego.

Impacto en la comunidad y preocupación ambiental

Habitantes del sector han manifestado su preocupación por la magnitud del daño ecológico y el riesgo para áreas protegidas. La columna de humo ha sido visible desde distintos puntos de la provincia de Linares, generando inquietud sobre la calidad del aire y el impacto a mediano plazo.

Organizaciones ambientales recalcan que el Achibueno es un símbolo de conservación para la Región del Maule y que estos incendios evidencian la creciente vulnerabilidad de los ecosistemas frente a eventos extremos intensificados por el cambio climático.

El incendio se mantiene activo y en combate. Las autoridades continúan trabajando para lograr su contención total, mientras se evalúan los daños ecológicos y se monitorea el comportamiento del fuego.

La emergencia en el Cajón de Pejerrey vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de fortalecer la prevención, restauración ecológica y planificación territorial frente a un escenario climático cada vez más extremo.

- Publicidad -