¿Reducir impuestos impulsa la economía? Un estudio de 35 años con datos de diez países desafía la sabiduría convencional

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Una investigación rigurosa sobre datos de 35 años cuestiona las afirmaciones políticas más repetidas sobre impuestos y crecimiento económico

Por Revista Ecociencias

Durante décadas, el debate sobre impuestos y crecimiento económico ha ocupado un lugar central tanto en campañas electorales como en políticas de organismos internacionales. La narrativa más común sugiere que reducir impuestos —especialmente a empresas— es una receta efectiva para impulsar la prosperidad económica. Pero, ¿qué dice realmente la evidencia científica cuando se examina con métodos rigurosos?

Un nuevo estudio publicado en International Tax and Public Finance por investigadores de la Universidad de Michigan y Northwestern University analiza 35 años de datos de diez países desarrollados y llega a una conclusión sorprendente: no existe evidencia estadística sólida de que cambiar las tasas de impuestos—ya sean a personas, empresas o consumo—tenga un impacto significativo en el crecimiento económico a mediano plazo.

El problema con las investigaciones anteriores

Para entender por qué este hallazgo es tan importante, primero debemos comprender cómo se ha estudiado tradicionalmente esta cuestión. En el caso hipotético de que un país reduce los impuestos corporativos del 35% al 25% y, cinco años después, su economía ha crecido un 10%. ¿Podemos concluir que el recorte de impuestos causó ese crecimiento?.

La respuesta corta es: no necesariamente. El desafío fundamental es que los gobiernos no cambian impuestos al azar. A menudo, reducen tasas cuando anticipan una recesión (esperando estimular la economía) o las aumentan cuando prevén bonanza (para reducir déficits). Este fenómeno se conoce como endogeneidad, los cambios fiscales están entrelazados con las condiciones económicas que se supone que están afectando.

Los investigadores identifican tres problemas cruciales en estudios previos:

1. Medición problemática de los impuestos Muchos estudios utilizaban los «ingresos fiscales totales como porcentaje del PIB» como indicador de la carga impositiva. El problema es que esta medida depende directamente del crecimiento económico: si la economía crece, los ingresos fiscales suben automáticamente, incluso sin cambiar las tasas. Esto crea una correlación artificial.

2. Simplificación excesiva Los sistemas tributarios son multidimensionales: incluyen impuestos a la renta personal, impuestos corporativos, impuestos al consumo (IVA), cada uno con tasas y bases diferentes. Combinarlos todos en un solo número pierde información valiosa sobre qué tipos de impuestos podrían tener efectos distintos.

3. Problemas estadísticos técnicos Los métodos tradicionales de análisis de datos de panel (que combinan información de múltiples países a lo largo del tiempo) pueden producir resultados sesgados cuando los países implementan cambios de impuestos en momentos diferentes y con intensidades variables—precisamente lo que ocurre en la realidad.

Un enfoque más riguroso

Los autores del nuevo estudio—Laura Kawano, John Olson, Joel Slemrod y Meng Hsuan Hsieh—diseñaron una investigación que aborda sistemáticamente estos problemas.

El conjunto de datos Compilaron información detallada sobre 10 países de la OCDE (Australia, Austria, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Portugal, España, Reino Unido y Estados Unidos) durante el período 1981-2015. Esto representa 350 observaciones país-año, un conjunto robusto para análisis estadístico.

En lugar de usar ingresos fiscales agregados, se enfocaron en tasas impositivas estatutarias específicas:

  • La tasa marginal máxima del impuesto sobre la renta personal (lo que pagan los individuos con mayores ingresos)

  • La tasa del impuesto corporativo (lo que pagan las empresas sobre sus ganancias)

  • La tasa estándar del impuesto al valor agregado o IVA (impuesto al consumo)

El enfoque narrativo Para separar los cambios de impuestos «endógenos» (motivados por el ciclo económico) de los «exógenos» (motivados por objetivos de largo plazo), emplearon un método llamado enfoque narrativo. Este método, pionerizado en estudios sobre Estados Unidos, implica revisar documentos gubernamentales, discursos oficiales y registros legislativos para clasificar cada cambio de impuestos según su motivación.

Por ejemplo:

  • Cambio exógeno: «Aumentamos el IVA del 18% al 21% para reducir el déficit estructural heredado de la década anterior»

  • Cambio endógeno: «Reducimos el impuesto corporativo del 30% al 25% para contrarrestar la recesión que comenzó este trimestre»

Solo los cambios exógenos se consideran válidos para identificar relaciones causales.

Métodos estadísticos avanzados El equipo aplicó múltiples técnicas econométricas, incluyendo, regresiones lineales simples (para comparación con literatura previa); proyecciones locales (método estándar para capturar efectos dinámicos); estimador de de Chaisemartin y D’Haultfœuille (un método desarrollado en 2024 específicamente para corregir sesgos en datos de panel con tratamientos escalonados); y diferencias en diferencias apiladas (que compara países que cambiaron impuestos con grupos de control similares que no lo hicieron).

Los hallazgos: incertidumbre donde se esperaba certeza

Después de aplicar estos rigurosos métodos, los resultados son claros en su falta de claridad: ninguno de los tres tipos de impuestos estudiados mostró un efecto estadísticamente significativo sobre el crecimiento del PIB per cápita cinco años después del cambio.

Esto significa que, cuando analizamos únicamente cambios de tasas impositivas exógenos y aplicamos métodos estadísticos apropiados, tales como impuesto de renta personal, aumentar o reducir la tasa máxima no produjo cambios detectables en el crecimiento económico a mediano plazo; el impuesto corporativo, contrario a la narrativa común de que «impuestos corporativos altos ahuyentan la inversión», los cambios en esta tasa tampoco mostraron impacto robusto en el PIB; y el IVA (impuesto al consumo), a pesar de que algunos organismos internacionales lo consideran el «impuesto menos dañino para el crecimiento», tampoco se encontró evidencia de que sus cambios afecten significativamente la prosperidad nacional.

Es importante entender qué significa «estadísticamente no significativo». No dice que el efecto sea exactamente cero—dice que los datos no nos permiten distinguir entre un efecto cero, un pequeño efecto positivo o un pequeño efecto negativo. La incertidumbre es demasiado grande para hacer afirmaciones categóricas.

¿Por qué los resultados difieren de estudios anteriores?

Algunos estudios anteriores encontraron efectos grandes—por ejemplo, que reducir impuestos corporativos podría aumentar el PIB entre 1.5% y 3% en unos años. Entonces, ¿por qué este estudio no encuentra lo mismo?

La diferencia radica principalmente en qué cambios de impuestos se incluyen en el análisis:

  1. Cuando se incluyen todos los cambios de impuestos (tanto endógenos como exógenos), algunos métodos estadísticos muestran correlaciones aparentes. Por ejemplo, parece que reducir impuestos se asocia con crecimiento.

  2. Cuando se filtran solo los cambios exógenos (aquellos no motivados por el ciclo económico actual), esas correlaciones desaparecen o se vuelven estadísticamente indistinguibles de cero.

Esto sugiere que lo que parecía un efecto causal era en realidad una correlación espuria: los gobiernos tendían a recortar impuestos cuando anticipaban recuperación económica, creando la ilusión de que los recortes causaban el crecimiento.

Un ejemplo ilustrativo…

Imaginemos dos escenarios:

Escenario A (sin filtrar endogeneidad): El país X reduce impuestos corporativos en 2008, anticipando la crisis financiera. La economía se contrae en 2009-2010 pero comienza a recuperarse en 2011-2013. Un análisis simple podría concluir: «reducir impuestos llevó al crecimiento de 2011-2013».

Escenario B (filtrando endogeneidad): El país Y reduce impuestos corporativos en 2005 específicamente para reducir un déficit estructural, no en respuesta a condiciones económicas actuales. En los cinco años siguientes, el crecimiento es similar al de países comparables que no cambiaron impuestos.

Este estudio se enfoca en escenarios tipo B, y al hacerlo, encuentra que los efectos dramáticos desaparecen.

Implicaciones para políticas públicas

Los hallazgos tienen consecuencias importantes para cómo pensamos sobre política fiscal:

1. Escepticismo saludable ante promesas políticas Las afirmaciones categóricas de que «reducir impuestos impulsará la economía» o «aumentar impuestos frenará el crecimiento» no están respaldadas por evidencia internacional robusta para efectos a mediano plazo (cinco años).

2. Cuestionamiento de recomendaciones internacionales Organismos como el FMI y la OCDE han promovido una «jerarquía de crecimiento» de impuestos, sugiriendo que es mejor depender del IVA que de impuestos corporativos. Este estudio sugiere que tal jerarquía carece de fundamento empírico sólido.

3. Otros factores importan más Si los cambios en tasas impositivas no explican de manera robusta las diferencias en crecimiento entre países, ¿qué lo hace? Probablemente factores como inversión en educación, infraestructura, calidad institucional, innovación tecnológica y estabilidad política.

4. La complejidad del diseño fiscal El estudio se enfoca en tasas impositivas (el porcentaje que se cobra), pero también midieron cambios en las bases impositivas (qué se grava). Aunque no fue el enfoque principal, la evidencia sugiere que cómo se estructura un impuesto podría ser más importante que su tasa nominal.

Limitaciones y preguntas pendientes

Los propios autores reconocen límites importantes de su análisis:

Muestra limitada: Solo 10 países de la OCDE. Los resultados podrían ser diferentes en países en desarrollo o economías emergentes.

Horizonte temporal específico: El estudio se enfoca en efectos a cinco años. Es posible que existan efectos a muy largo plazo (20-30 años) o muy corto plazo (1-2 años) que este diseño no captura.

Interacciones complejas: Los impuestos no operan en el vacío. Un cambio de impuestos combinado con reformas de gasto público, regulación o política monetaria podría tener efectos que un análisis aislado no detecta.

Efectos distributivos: El estudio se centra en el PIB agregado, no en cómo los impuestos afectan la desigualdad o el bienestar de diferentes grupos socioeconómicos.

¿Qué significa esto para ciudadanos y votantes?

Para el público general, este estudio ofrece una lección de humildad científica: en temas complejos como la economía nacional, las respuestas rara vez son tan simples como nos gustaría.

Cuando escuche afirmaciones políticas sobre cómo ciertos cambios de impuestos «definitivamente» impulsarán o frenarán la economía, este estudio sugiere mantener un escepticismo informado. La evidencia científica disponible no respalda certezas absolutas.

Esto no significa que los impuestos no importen. Claramente afectan:

  • La distribución del ingreso

  • Los incentivos individuales para trabajar, invertir o consumir

  • La recaudación disponible para servicios públicos

  • La equidad percibida del sistema

Simplemente sugiere que el canal específico «cambios de tasas → crecimiento del PIB nacional a mediano plazo» es menos claro y menos poderoso de lo que comúnmente se afirma.

Navegando la incertidumbre

En la ciencia económica, como en otras ciencias sociales, los hallazgos «negativos»—estudios que no encuentran el efecto que se buscaba—son tan valiosos como los positivos. Este estudio no afirma que las políticas fiscales sean irrelevantes; afirma que necesitamos más humildad sobre lo que realmente sabemos.

Para investigadores, el mensaje es que la metodología importa enormemente. Decisiones aparentemente técnicas—qué cambios de impuestos incluir, qué medida usar, qué método estadístico aplicar—pueden llevar a conclusiones radicalmente diferentes.

Los tomadores de decisiones han de considerar que no deberían confiar en simplificaciones excesivas. Las decisiones sobre impuestos deberían considerar múltiples objetivos (equidad, eficiencia administrativa, efectos distributivos, sostenibilidad fiscal) en lugar de depender exclusivamente de supuestos efectos sobre el crecimiento agregado que la evidencia no respalda de forma robusta.

Y para la ciudadanía, este estudio es un recordatorio de que las cuestiones económicas fundamentales siguen siendo objeto de investigación activa, debate y refinamiento. En una era de afirmaciones categóricas y eslóganes políticos simplificados, reconocer la incertidumbre científica no es debilidad—es honestidad intelectual.

Referencia del estudio: Kawano, L., Olson, J. S., Slemrod, J., & Hsieh, M. H. (2026). How taxes affect growth: evidence from cross-country panel data. International Tax and Public Finance, 33, 375-444. https://doi.org/10.1007/s10797-025-09901-z

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