Estudio chileno revela cómo el lupus afecta la memoria y provoca la llamada “niebla mental”

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Un equipo de investigadores chilenos logró identificar el mecanismo biológico mediante el cual el lupus puede alterar funciones cognitivas como la memoria, la atención y la orientación espacial. El hallazgo, fruto de más de 15 años de investigación, aporta nuevas evidencias para comprender la denominada “niebla lúpica” y abre la posibilidad de explorar tratamientos basados en fármacos ya utilizados para otras enfermedades.

La investigación fue liderada por el Dr. Alfonso González de la Rosa, académico de la Universidad San Sebastián e investigador del Centro Ciencia & Vida, y se centró en el estudio del lupus eritematoso sistémico, una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca tejidos y órganos del propio cuerpo. Cuando este proceso compromete al sistema nervioso central, muchas personas experimentan dificultades cognitivas que afectan su vida cotidiana.

Anticuerpos que alteran las conexiones neuronales

El estudio identificó que ciertos autoanticuerpos, conocidos como anticuerpos anti-P, pueden unirse a una proteína neuronal denominada NSPA, alterando el funcionamiento normal de las sinapsis, las estructuras encargadas de la comunicación entre neuronas.

Estos anticuerpos están presentes en aproximadamente un 15% de los casos de lupus activo y son más frecuentes durante las etapas iniciales de la enfermedad. Según los investigadores, su interacción con la proteína NSPA afecta receptores esenciales para la transmisión de señales neuronales y modifica la arquitectura de las conexiones cerebrales, particularmente en el hipocampo, una región clave para la formación de recuerdos y la orientación espacial.

“Esta proteína ofrecía una posible explicación de cómo estos anticuerpos podían alterar la función neuronal”, explicó González.

Además, los experimentos revelaron una marcada activación de la microglía, las células inmunitarias residentes del cerebro. Si bien estas células cumplen un rol fundamental en la eliminación de estructuras dañadas, su activación excesiva podría favorecer la pérdida de conexiones neuronales y contribuir al deterioro cognitivo observado en algunos pacientes con lupus.

Comprender la “niebla lúpica”

Las alteraciones cognitivas asociadas al lupus son conocidas clínicamente como “niebla lúpica”. Se trata de un conjunto de síntomas que pueden incluir olvidos frecuentes, dificultades para concentrarse, problemas para planificar tareas o desorientación espacial.

La Dra. Loreto Massardo explicó que alrededor del 20% de las personas con lupus presenta déficits cognitivos detectables mediante evaluaciones neuropsicológicas. Sin embargo, enfatizó que estas alteraciones suelen ser fluctuantes y, en muchos casos, reversibles.

A diferencia de otras enfermedades neurodegenerativas, la niebla lúpica no compromete la inteligencia ni las capacidades lingüísticas, sino procesos más específicos relacionados con la atención, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas.

En Chile, se estima que cerca de 20 mil personas viven con lupus, una enfermedad que afecta principalmente a mujeres jóvenes.

Fármacos existentes podrían ayudar a reducir el daño cerebral

Uno de los aspectos más prometedores del estudio es la identificación de posibles estrategias terapéuticas utilizando medicamentos que ya cuentan con aprobación clínica para otras patologías.

Entre ellos destaca el captopril, un fármaco ampliamente utilizado para tratar la hipertensión arterial. Estudios experimentales realizados por el equipo sugieren que podría disminuir la activación de la microglía y reducir el daño asociado a la pérdida de memoria.

Los investigadores también analizarán el potencial del alendronato, medicamento empleado en el tratamiento de la osteoporosis. Este compuesto podría bloquear algunos de los mecanismos moleculares involucrados en el deterioro de las sinapsis observado en modelos experimentales de lupus.

Aunque estas alternativas aún requieren evaluación preclínica y clínica, representan una ventaja importante debido a que se trata de fármacos cuya seguridad ya ha sido ampliamente estudiada.

Nuevas pistas para la investigación biomédica

Los hallazgos no solo aportan información relevante para comprender las manifestaciones neurológicas del lupus. Durante la investigación, el equipo observó que los mismos anticuerpos anti-P podrían desempeñar un papel inesperado en la inhibición del crecimiento de ciertos tumores pancreáticos.

Los científicos confirmaron que este efecto depende de la proteína NSPA, abriendo una nueva línea de estudio que podría contribuir al desarrollo de futuras investigaciones en oncología.

Actualmente, el grupo continúa explorando el papel de esta proteína tanto en enfermedades neurodegenerativas como en potenciales estrategias terapéuticas destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas que viven con lupus.

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