Isabel Díaz del Río, fundadora de Con Devuelta: “Un envase retornable usa casi 97% menos de agua que uno desechable”

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La experiencia de Con Devuelta demuestra que es posible implementar modelos de reúso en locales de expendio de alimentos a precios competitivos y cuidando el medio ambiente

El corazón de la ley de plásticos de un solo uso se encuentra en peligro. A partir de febrero de 2026, todos los restaurantes, cafeterías, bares y cualquier local de expendio de alimentos deben entregar productos reutilizables cuando el consumo sea dentro de los establecimientos, buscando de esta forma que más de 23 mil toneladas de plásticos de un solo uso terminen contaminado el medio ambiente.

Isabel Diaz del Rio

Sin embargo, en el Congreso avanza una iniciativa que busca cambiar la normativa para que se siga permitiendo la entrega de desechables. Los argumentos detrás de ello son variados, incluyendo razones económicas y ambientales, pero que, en la práctica, no se sustentan en la realidad.

Desde hace dos años, Con Devuelta, entró al mercado de los envases retornables con el fin de reemplazar sistemas desechables por una solución reutilizable que funcione con la misma rapidez y facilidad dentro de la industria gastronómica. Desde entonces, tienen clientes a pequeños restaurantes y desde hace un par de meses, algunos patios de comida de Mall Plaza. En esta entrevista para Ecociencias, Isabel Díaz del Río, fundadora de la compañía, explica las ventajas del sistema de reúso y cómo éste se alinea con las exigencias de la ley de plásticos de un solo uso.

¿Cómo funciona Con Devuelta?

Desarrollamos un producto digital y escalable para el uso de envases retornables hecho en Chile, con precios competitivos con los desechables buscando que la retornabilidad sea una práctica operativa, eficiente y sustentable. Ayudamos a los restaurantes a cumplir con la ley de plásticos de un solo uso, aunque sabemos que ya hay muchos de ellos que la cumplen hace mucho rato, en donde entramos y nos dan bebestibles en vasos de vidrio o de plástico reutilizable, platos de loza y cubiertos, pero hay muchos otros en que no. A ellos nosotros podemos ayudarlos entregándoles envases retornables, pero como si fueran desechables.

¿Cómo así?

Nosotros les entregamos los platos y vasos, ellos le depositan en un stand, nosotros los agarramos y los lavamos y luego se los volvemos a entregar. Entonces hace que sea mucho más fácil.

Los detractores de la ley de plásticos de un solo uso dicen que obligar el reúso dentro de los locales de comida generará más basura ya que los restaurantes optarán por usar platos o vasos de plástico

No sabemos de dónde viene esa premisa, pero los datos que manejamos en Con Devuelta van en la dirección contraria. Es obvio que, si partimos del supuesto de que un plato reutilizable se usa solamente cinco o seis veces, la opción desechable se vuelve más atractiva, pero en la práctica un utensilio reutilizable se usa al menos 200 veces en el caso de los platos y vasos que ofrecemos en Con Devuelta y desde ese punto de vista la reutilización se hace mucho más sustentable.

Pero ¿qué pasa con el uso de agua? Ese es otro argumento que se levanta en favor de los desechables

En Con Devuelta hicimos ese estudio y los resultados son sorprendentes. Comparamos el uso de agua de un envase de plástico PET de un solo uso con uno de nuestros envases de polipropileno retornable.

Considerando que la opción retornable tuvo 1.520 usos, además de otras variables como el agua utilizada para producir cada uno de los envases y el agua usada para el lavado, la conclusión fue que, por cada uso, la opción desechable necesita 70 litros de agua, mientras que la opción retornable, apenas 2,3 litros.

Por lo tanto, un envase retornable utiliza un 96,7% menos de agua que un desechable. Si bien, el envase retornable necesita seis veces más agua para ser producido, ya al séptimo uso empieza a tener un menor gasto hídrico que los desechables. Y otro dato importante es que el consumo de agua para lavar un envase es considerablemente bajo: sólo 200 ml por unidad.

La modificación a la ley dice que se permiten desechables, pero estos deben ser reciclables o compostables, ¿no es eso mejor para el medio ambiente?

En teoría casi todos los desechables se pueden reciclar y/o compostar, pero en la práctica eso no pasa, sobre todo los que están en contacto con comida, ya que para que ello funcione, los envases deben estar limpios, o sin grasa, así que la mayoría de esos envases no se valorizan y van directo a los vertederos. Ahora, si se quisieran igualmente reciclar o compostar, hay que lavarlos, por lo que no tiene sentido. Por ello, es mucho mejor lavar y volver a utilizar.

Usar retornables en los restaurantes donde entras y te sientas, como lo dice la ley de plástico de un solo uso, es lo mismo que hacemos en la casa. Si usáramos todos los días platos, vasos y cubiertos desechables en nuestros hogares, generaríamos una cantidad de basura absurda. Esto mismo es lo que ocurriría si se permite que los restaurantes sigan entregando desechables. Además de las ventajas ya mencionadas de la reutilización, hay que tener en cuenta que, por ejemplo, un plato reutilizable, al final de su vida útil, se puede reciclar porque se puede lavar, de esta forma se mantiene en la economía circular de una forma mucho más sustentable que los desechables.

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